¿Qué pagamos cuando compramos una crema cosmética?

         

La diferencia de precio entre los distintos tratamientos cosméticos que existen no siempre obedece a grandes diferencias de calidades y/o de componentes.

¿Qué pagamos cuando compramos una crema cosmética?

La diferencia de precio entre los distintos tratamientos cosméticos que existen no siempre obedece a grandes diferencias de calidades y/o de componentes.

La elaboración de tratamientos cosméticos de las compañías de lujo (Chanel, Dior, La Prairie, Kanebo, etc.) tiene un complejo mecanismo porque tienen sus propios departamentos de I+D y laboratorios asociados donde desarrollan las cremas con las mejores propiedades. Sus efectos son casi inmediatos y se aprecia una calidad distinta porque emplea componentes caros y unas formulaciones que cuesta mucho trabajo desarrollar. A eso hay que añadirle un margen en el precio que va destinado a las fuertes campañas de publicidad y marketing existentes, otra parte para pagar muchos sueldos de mucha gente que trabaja allí y, por supuesto, otra parte que es el beneficio neto por crema.

Pero además de estas marcas de lujo, hay un amplio segmento de cremas que se encuentran orientadas para un sector más masivo, un mercado de consumidoras exigentes (pero menos) y que se mueven en un espectro mucho más amplio. Todas ellas buscan efectos menos inmediatos y con un coste menor, y para ello existen tratamientos de marcas como L’oreal u Olay con un desarrollo de producto en menor medida que las marcas de grandes lujo. Tienen sus laboratorios, invierten menos en I+D y en desarrollo de fórmulas y su target es el de estas consumidoras que buscan calidad a buen precio. En el precio de estas cremas se sigue pagando su elaboración y desarrollo, las campañas de publicidad y también el beneficio que cada una se lleva por unidad.

Regal Skin Lux Crema Regeneradora

Publicado el 26/8/2016 en Cosmética

         

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